Discurso sobre la deuda
Il faut annuler la dette
Thomas Sankara propone a la Organización para la Unidad Africana un frente común contra la deuda
Discurso pronunciado por Thomas Sankara, presidente del Consejo Nacional de la Revolución de Burkina Faso, el 29 de julio de 1987 en Adís Abeba, ante la cumbre de la Organización para la Unidad Africana. Sankara sostiene que la deuda africana es una continuación del colonialismo, que no puede pagarse sin condenar a los pueblos a la muerte y que solo un frente común de los Estados africanos puede negarse a pagarla. Menos de tres meses después, el 15 de octubre de 1987, fue asesinado en el golpe de Estado que llevó al poder a Blaise Compaoré.

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Contexto
El 29 de julio de 1987, en la cumbre de la Organización para la Unidad Africana celebrada en Adís Abeba, Thomas Sankara tomó la palabra para hablar de la deuda. No la presentó como un problema técnico de balanzas de pagos, sino como una relación política. Quienes prestaron el dinero, dijo, son los mismos que colonizaron África. La deuda es la forma que adopta la dominación cuando los ejércitos coloniales ya se han retirado: una reconquista administrada desde los despachos de los acreedores.
El argumento central es de una sencillez devastadora: «La deuda no puede ser reembolsada porque, si no pagamos, nuestros acreedores no morirán; en cambio, si pagamos, somos nosotros los que vamos a morir». La frase invierte la moral bancaria que presenta el impago como una falta. Sankara coloca en la balanza, de un lado, la cuenta de resultados de los prestamistas; del otro, la salud, la comida y la escuela de millones de personas. Y concluye que los pueblos africanos son ajenos a esa deuda.
Sankara sabía que un país pequeño y pobre no podía enfrentarse solo al sistema financiero internacional. Por eso el discurso termina con una propuesta: que Adís Abeba se convirtiera en el centro de un frente común, un Club de Adís Abeba contra la deuda, capaz de negarse colectivamente a pagarla. Advirtió con claridad del riesgo de hacerlo en solitario: si Burkina Faso se negaba a pagar él solo, dijo, él no estaría presente en la siguiente conferencia. La frase se ha leído después como una premonición.
Sankara hablaba desde una experiencia revolucionaria concreta. Nacido en Yako en 1949 y formado como oficial en la academia militar de Antsirabe, en Madagascar, encabezó desde el 4 de agosto de 1983 el Consejo Nacional de la Revolución. Al cumplirse el primer aniversario de la revolución cambió el nombre del país, su himno y su bandera: el Alto Volta colonial pasó a llamarse Burkina Faso, la tierra de los hombres íntegros. El discurso sobre la deuda lleva al terreno internacional la ruptura con la herencia colonial que esa revolución había empezado dentro del país.