¡A las armas! ¡A las armas!
Fegyverbe! Fegyverbe!
El cartel que llamó a defender la República Húngara de los Consejos
Cartel de reclutamiento para el Ejército Rojo húngaro, dibujado por Róbert Berény en 1919, durante los 133 días de la República Húngara de los Consejos. Un proletario resuelto agita una bandera roja y llama a los suyos al combate bajo una consigna doble: «¡A las armas! ¡A las armas!». El diseño circuló también en tirada de postal y medio siglo después sirvió de modelo a un monumento de bronce de ocho metros en Budapest.
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El 21 de marzo de 1919 se proclamó en Budapest la República Húngara de los Consejos. Duró 133 días y pasó la mayor parte de ellos en guerra: el Ejército Rojo húngaro, formado a toda prisa, tuvo que enfrentarse a las tropas rumanas y checoslovacas. El cartel de Róbert Berény nace de esa urgencia. No invita a contemplar nada: ordena movilizarse. La consigna se repite dos veces, como un grito que busca eco, y la figura que la acompaña es un proletario que agita una bandera roja y llama a sus compañeros a la lucha.
La fuerza de la imagen está en que no representa al soldado como un profesional de la guerra, sino como un trabajador que se levanta. El destinatario es el mismo que la figura: el obrero que debe reconocerse en ella y dar el paso. Ese mecanismo de identificación es el núcleo del cartel político moderno, y en Hungría lo desarrollaron artistas que venían de la vanguardia. Los carteles más intensos de la agitación revolucionaria de 1919 fueron obra de pintores de Los Ocho y del grupo activista reunido en torno a Lajos Kassák: Bertalan Pór, Béla Uitz y el propio Berény, que llevaron al papel impreso los recursos del expresionismo y del cubismo.
Berény no llegó al cartel como ilustrador de encargo. Formado en la Académie Julian de París, había expuesto con los fauvistas en el Salón de Otoño y fue uno de los fundadores de Los Ocho, el grupo que desde 1909 rompió con la pintura académica húngara. En 1919 dirigió la sección de pintura del Directorio de las Artes de la República de los Consejos. Su cartel es, por tanto, la obra de un pintor de vanguardia que asumió una responsabilidad política directa en la organización de la cultura revolucionaria.
El cartel funcionó. La memoria de la República de los Consejos quedó ligada a esa imagen hasta el punto de que basta nombrar el año 1919 para que aparezca el proletario de la bandera. En los 133 días de la República, decenas de miles de trabajadores tomaron las armas. El 1 de agosto de 1919 las tropas rumanas entraron en Budapest y comenzó el terror blanco. Berény emigró a Berlín, como tantos artistas y escritores húngaros comprometidos con la revolución, y no volvió a su país hasta 1926.