Los condenados de la tierra
Les damnés de la terre
El programa teórico de la descolonización, escrito por Frantz Fanon en plena guerra de independencia argelina
Publicado en París en 1961, durante la guerra de independencia argelina, Los condenados de la tierra examina la violencia colonial, la acción política de campesinos y trabajadores, los límites de las burguesías nacionales y la cultura de un país que lucha por liberarse. Fanon escribió desde su experiencia como psiquiatra y militante del FLN; el libro apareció con prólogo de Jean-Paul Sartre. Su defensa de la lucha anticolonial exige leer los argumentos completos, no reducirlos a una consigna sobre la violencia.
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Contexto
Frantz Fanon, psiquiatra martiniqués formado en Francia, se incorporó al Frente de Liberación Nacional (FLN) argelino tras años de trabajo clínico en el hospital psiquiátrico de Blida-Joinville, donde trató tanto a torturadores coloniales como a sus víctimas argelinas. Los condenados de la tierra lo escribió, dictándolo en gran parte, durante los últimos meses de su vida, ya diagnosticado de leucemia; murió en diciembre de 1961, poco después de la publicación del libro en París y meses antes de que los acuerdos de Evian pusieran fin a la guerra y reconocieran la independencia de Argelia en julio de 1962.
El libro sostiene una tesis que resultó y sigue resultando incómoda para buena parte de la izquierda europea: el orden colonial se sostiene sobre la violencia sistemática del colonizador, y solo una violencia organizada por el colonizado puede desmontarlo, porque en ese acto el colonizado se reconstituye a sí mismo como sujeto histórico después de haber sido negado como tal. Fanon no reduce esa violencia a un instrumento táctico: la entiende también como proceso psicológico de reconstrucción de una subjetividad que el colonialismo ha fragmentado, un análisis que arrastra su formación clínica en psiquiatría.
El libro dedica capítulos específicos a advertir sobre los riesgos de la descolonización tal como la vio venir: la espontaneidad campesina puede derrotar en el campo de batalla pero necesita organización política para no dispersarse; y las burguesías nacionales que hereden el poder de los colonizadores corren el riesgo de limitarse a ocupar su lugar sin transformar las estructuras económicas, convirtiéndose en intermediarias de un neocolonialismo con bandera propia. El argumento apunta a una cuestión verificable en cada proceso: si cambian la propiedad, la producción y la decisión política, o si solo cambia quién administra una economía subordinada.
Jean-Paul Sartre escribió un prólogo dirigido a lectores europeos que ayudó a difundir el libro y también condicionó su lectura. Reducir la obra a una apología de la violencia, o confundir las frases de Sartre con las de Fanon, borra sus capítulos sobre organización, cultura nacional, burguesía y daños psíquicos del colonialismo. Publicado por François Maspero en 1961, el libro se leyó mientras continuaba la guerra de independencia de Argelia. Su vigencia reside en la pregunta que deja abierta: quién ejerce el poder y controla la economía después de expulsar al colonizador.